Joven serenense es trasplantado del corazón en el Hospital Dr. Gustavo Fricke

Un joven de 18, oriundo de La Serena, y una mujer son los últimos pacientes trasplantados de corazón intervenidos en el Hospital Dr. Gustavo Fricke del Servicio de Salud Viña del Mar.

El Director del establecimiento, junto al equipo médico visitaron a Benjamín Seura y a Maritza Pastén, trasplantados con sólo 10 días de diferencia. En la oportunidad, el Director, José Luis Moya, destacó que: “Estamos todavía en pandemia y ya llevamos cinco pacientes trasplantados a diferencia del año pasado. En todo el año pasado logramos hacer cuatro pacientes, esto aspira a que podamos llegar a muchos más durante este año. Y esto gracias a la donación altruista de las personas y también al exitoso y talentoso equipo cardiovascular que tiene nuestro hospital, el que nos da garantía de que todos estos trasplantes sean exitosos”.

En tanto, el Jefe del Programa de Cardiopatía Terminal y Trasplante Cardiaco, Dr. Ernesto Aránguiz, valoró la condición de los pacientes, señalando que: “Celebramos que en el plazo de estas últimas semanas, hemos podido realizar dos trasplantes cardíacos, dos trasplantes que tienen características bien particulares. Uno de ellos, un chico joven con una corta historia de falla de corazón, que cayó rápidamente en urgencia y que, afortunadamente, recibió un corazón; y también está nuestra querida paciente, a quien la tenemos hace más de un año tres meses en lista de espera, esperando que llegara un corazón, en condiciones que iban deteriorándose, donde también afortunadamente llegó su oportunidad”.

Una nueva oportunidad para vivir

La evolución del cuadro clínico de Benjamín fue muy rápida. Así lo explicó el Dr. Oneglio Pedemonte, médico jefe de la Unidad de Paciente Crítico Cardiovascular: “Hizo una falla cardíaca severa, fue trasladado incluso por vía aérea a nuestro Hospital, donde tuvimos que hacer una rehabilitación, reanimación prolongada, de 25 días antes de su trasplante, con balón de contrapulsación, el cual permitió rehabilitarlo y disminuir los problemas que él tenía hasta esperar un donante”.

Hoy, el joven estudiante de primer año de enfermería, señala que se siente “feliz y emocionado a la vez, ya que es una nueva vida para mí, con una nueva etapa. Tener 18 años y ser trasplantado del corazón y una segunda oportunidad, gracias por dármela”, comentó Benjamín Seura y añadió que “es una experiencia hermosa ya que gracias a esta persona y la familia que me donó el corazón, puedo seguir teniendo mi vida, puedo seguir estudiando enfermería, como lo voy a estar haciendo, y agradecerle mucho a la familia por la decisión que tomaron y yo voy a aprovechar esta decisión y voy a aceptarla muy bien”.

Sobre sus proyecciones, el joven manifestó: “me gustaría trabajar acá en el Hospital porque me quedó gustando, y me gustaría trabajar en el área de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), UTI (Unidad de Cuidados Intermedios) para ver a los pacientes trasplantados de corazón y a la vez hablar sobre mi experiencia ya que yo la tuve”.